Libro El Amor Sustentable PDF

21 de mayo de 2014
Somos un perfecto equilibrio entre lo terrenal y lo celestial. Un orden celeste y csmico esencial. Somos la Tierra en la cual echamos nuestras races y sembramos nuestro karma para cosechar la luz y conquistar el Amor para el Cielo. Somos el Cielo, nuestro clido hogar, que nos sostiene con hilos invisibles que mantienen a nuestro espritu pendiendo y nunca lo suelta. Ese finsimo entramado espiritual es lo que realmente somos. Y esa suspensin celeste es lo que nos ampara en el trnsito humano, incluso hasta la misma muerte transfiere a cada orden su parte: a la Tierra los despojos y la materia orgnica, al Cielo el alma y la materia celestial. Tierra y Cielo renen lo ms sagrado de lo que somos, fuimos y seremos. Y por sobre todo est la luz. El camino divino, la constante hazaa heroica de trabajar para la energa del universo; la renovadora y potente energa del Amor. Ser guerrero y ser mortal dejan de ser dramticos conceptos asociados con el dolor. Ser guerrero equivale para el Cielo a ser grandes mquinas esenciales buscadoras, conquistadoras y generadoras de luz a travs del Amor. Y ser mortal simplemente representa el fin de una campaa. Todos terminamos algn da una etapa de conquista y nos reunimos en nuestra casa. Aunque la hayamos dejado de ver por perodos csmicos siempre entramos por la puerta de nuestro espritu y aunque no la frecuentemos en nuestra estancia terrenal, siempre podemos alcanzar la puerta a travs de la Meditacin. La esencia no se mueve siempre somos. Viajamos, vamos y regresamos. La tierra es nuestra madre, maestra aliada en las partidas y bienvenidas. Todos acordamos cmo llegar y espiritualmente nos saludamos con un hasta pronto, porque tambin programamos la partida. La Meditacin profunda de Afra nos permite ingresar por esa puerta de la esencia y nos conecta de manera fundamental con la fuente: Dios. Uniendo as la mente, el corazn y el espritu. Reconociendo que la nica energa creadora y renovadora de trasmutacin y divinidad, es el Amor y todos somos una partcula de ese universal Dios. En el da se conserva el calor en la Tierra abrazada por el Sol; mgica dialctica de vida, dorado beso diurno. Con la llegada de la noche nuestro hogar se ve en el Cielo; ntida cartografa del alma, techo de la esencia. Morada de lo que somos. Luna de la senda. Bienvenidos al mundo de Afra.

Información

Publicado: 21 de mayo de 2014
ISBN: 9781463384616
Idioma: Español
Nº de páginas: 176

Julio César Diez Testa